¡Mesero! Una cucharada más de amargura para mi café, por favor.
Debo sacar del alma esta desolación inconclusa que se apiada a medias de mi desgracia. Intentaré cargar menos angustia en los bolsillos de mi desgastada camisa, porosa y ajada de tanto cubrir la piel de mi cuerpo marchitado y cansado.
jueves, 5 de mayo de 2016
"Hay quienes prefieren estar callados por temor a hablar y, tal vez, solo tal vez, pronunciar un nombre que ya creía olvidado."
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