Te quiero hasta ese punto en el que si das un paso más, te ceas.
¡Mesero! Una cucharada más de amargura para mi café, por favor. Debo sacar del alma esta desolación inconclusa que se apiada a medias de mi desgracia. Intentaré cargar menos angustia en los bolsillos de mi desgastada camisa, porosa y ajada de tanto cubrir la piel de mi cuerpo marchitado y cansado.
martes, 28 de mayo de 2013
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Leves instrucciones para suicidarse. Antes de comenzar a detallar las instrucciones a seguir para suicidarse impondré unas cuant...
-
Un cigarrillo, un café y una horrible melancolía: Me encuentro hoy acá dándole vida de nuevo a mis vicios Entreteniendo m...
-
Te dejo dormir en mi cama, pero solo sí dejas tu olor impregnado en la almohada. Te doy un espacio en mi espacio, porque el vacío en m...
-
Camuflarte en mis poemas, vestirte de letras y adornarte con versos. Aprenderte de memoria y recitarte todas las noches. Hacer el amor ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario